Palacio Episcopal de Segovia

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Eventos

El Palacio Episcopal de Segovia, una joya arquitectónica del siglo XVIII ubicada en el emblemático barrio de San Esteban, se presenta como el escenario perfecto para la realización de eventos inolvidables. A escasos minutos de la Catedral de Segovia, este sitio histórico ofrece un entorno exclusivo a cualquier celebración.

Organizar eventos en el Palacio Episcopal no solo significa disfrutar de un espacio arquitectónico único, sino también disfrutar de la riqueza cultural de Segovia. Desde rodajes cinematográficos y bodas hasta cenas y presentaciones corporativas, el Palacio se adapta a una amplia variedad de formatos, garantizando una experiencia memorable para todos los asistentes.

Además, el Palacio Episcopal de Segovia ofrece la posibilidad de enriquecer cada evento con visitas privadas a sus colecciones y espacios expositivos. Estas visitas se pueden personalizar en duración y formato para complementar de manera ideal su evento, permitiendo a los invitados disfrutar de una inmersión cultural única.

Desde 2021, el Cabildo de la Catedral ha asumido la gestión de este monumento, asegurando que cada evento celebrado en el Palacio Episcopal no solo sea un acto de celebración, sino también una contribución a la preservación y difusión del patrimonio cultural de Segovia.

Para más información sobre cómo organizar su próximo evento en el Palacio Episcopal de Segovia, no dude en contactarnos a través de: administracion@palacioepiscopalsegovia.es
info@palacioepiscopalsegovia.es

Tipos de eventos en el Palacio Episcopal

RODAJES: ESCENAS CON HISTORIA

Cada una de las salas de la primera planta del Palacio Episcopal cuenta una historia. Su arquitectura histórica junto con los mantenimiento de la decoración original ofrece un escenario ideal para todo tipo de producciones cinematográficas y televisivas. Datado de finales del s.XVIII conserva elementos anteriores que se mezclan con zonas más contemporáneas. Desde dramas de época hasta proyectos contemporáneos, las salas se adaptan para dar vida a cualquier guión.

BODAS: ENLACES EN UN JARDÍN DE ENSUEÑO

Imagina tu boda en un jardín que combina belleza natural con historia. El Jardín del Palacio Episcopal ofrece un oasis de tranquilidad, perfecto para ceremonias íntimas o grandes celebraciones. Rodeados de flores y fuentes, los novios y sus invitados disfrutarán de un entorno mágico e inolvidable.

CÓCTELES Y RECEPCIONES: ELEGANCIA Y VERSATILIDAD

Para cócteles y recepciones, las salas de la planta baja son la elección perfecta. Su diseño flexible permite adaptarse a cualquier estilo de evento, desde elegantes cócteles hasta relajadas reuniones. El entorno histórico añade un toque de distinción que garantiza una experiencia memorable para todos los asistentes.

CONCIERTOS: ACÚSTICA Y AMBIENTE ÚNICOS

El patio porticado o el jardín se transforman en espacios acústicos ideales para conciertos íntimos. Su arquitectura no solo proporciona una excelente calidad de sonido, sino que también aporta un carácter único a cada actuación, creando una experiencia musical inmersiva y exclusiva.

REUNIONES Y EVENTOS PRIVADOS: ESCENARIO INSPIRADOR

Las salas de la planta baja no son solo espacios para reuniones y eventos privados, sino verdaderos lienzos donde la historia y la modernidad se encuentran. Este entorno es ideal para presentaciones que buscan un toque de distinción, como lanzamientos de libros que despierten la imaginación, presentaciones de marcas que busquen un escenario con carácter, o encuentros con influencers donde la elegancia del pasado dialoga con las tendencias del futuro. Cada evento aquí se transforma en una experiencia memorable, enriquecida por el ambiente único del Palacio.

Nuestros espacios

Primera planta

SALAS DE EXPOSICIÓN

Con un total de seis espacios, el recorrido museográfico transmite al visitante la funcionalidad de los objetivos litúrgicos, así como el significado de los temas representados en las pinturas y esculturas expuestas. Una rica representación de las raíces cristianas y la devoción a lo largo de los siglos.

SALAS NOBLES

Símbolo de representación y residencia de los obispos de Segovia hasta 1969. Área compuesta por 9 salas; su distribución sigue el modelo palacios nobiliarios en enfilada. Las primeras habitaciones eran las más públicas y, por tanto, lucen una decoración acorde a su función institucional. Evoca gracias a ellas la grandeza y el esplendor de la Edad Moderna.

Antesala 1 del Palacio Episcopal de Segovia con cortinas rojas, muebles antiguos y decoración clásica

GALERÍA

Espacio relajante con vistas al jardín. Su pared acristalada ofrece una conexión única con el entorno. Disfruta de momentos de paz y contemplación en este oasis histórico. La luz natural inunda el ambiente, creando una atmósfera serena y acogedora.

Planta Baja

PATIO PORTICADO

Al atravesar la puerta principal, se llega a un patio porticado interior de amplias dimensiones. Fue diseñado por el arquitecto José de Sierra en estilo barroco clasicista. En todos los lados del patio destaca el escudo de Turégano, vinculado al obispo Manuel Antonio Murillo Argáiz, promotor del edificio en 1755.

ESCALERA IMPERIAL

Lugar de paso de las personas admitidas en el círculo próximo de los obispos, y los invitados a grandes ceremonias o celebraciones. En ella destacan el artesonado del techo, así como el esgrafiado y la cerámica que decoran las paredes. En una de ellas, puede contemplarse el tapiz Elevación de la cruz, cuyo diseño sigue los cartones del tríptico del mismo nombre de Peter Paul Rubens.

JARDÍN

El obispo Manuel Murillo Argáiz transformó la antigua huerta en un hermoso jardín en el siglo XVIII. Posteriormente, Joaquín Odriozola diseñó un porche, cuya función era facilitar el acceso desde el Palacio. En él destaca la elegante estructura de hierro y granito que lleva a una luminosa balconada. Esta transformación ha otorgado al lugar una importancia histórica significativa y sigue siendo un testimonio vivo de la rica tradición jardinera de Segovia

AUDITORIO

Espacio complementario de gran versatilidad, que destaca por su funcionalidad y adaptabilidad. Su diseño diáfano y polivalente permite diversas configuraciones para eventos de diferentes formatos. Además los artesonados originales dan al conjunto una calidez que refuerza la antiguedad del edificio. Accesible desde el patio porticado y con vistas al porche, se convierte en un escenario ideal para enriquecer la vida cultural y social.

ESPACIO MODULAR

Un lugar acogedor perfecto para pequeñas celebraciones y reuniones, en el que destaca la chimenea original. Se ha apostado por una decoración que aporta calidez y amplitud a este espacio. Con ventanas al exterior ofrece una agradable luz natural.

SALAS VERSÁTILES

Cinco salas únicas, perfectas para cualquier evento. Conectadas entre sí, ofrecen vistas al exterior y luz natural. Para tu comodidad, disponen de baños privados, garantizando una experiencia exclusiva y confortable

Espacios para eventos en el Palacio Episcopal

Iluminación de Navidad

¡Únete a la magia de la temporada! El Palacio Episcopal cuenta con iluminación especial de Navidad y con horario ampliado de apertura 🎄✨

09:30 – 20:00

Más info

Jarrón de opalina

Escuela espñaola
Segunda mitad del s.XX

Este jarrón de opalina, creado en la segunda mitad del siglo XX, está inspirado en el estilo imperio. Este estilo se originó a principios del siglo XIX durante el reinado de Napoleón Bonaparte y se caracteriza por su grandiosidad y el uso de elementos decorativos clásicos como guirnaldas, coronas de laurel y estrellas, que simbolizan poder y gloria.
Aunque, este jarrón es una creación del siglo XX, emula con precisión la estética y el lujo característicos del estilo imperio original. Con su gemelo, esta pareja refuerza su presencia y simetría en la decoración, aumentando el atractivo visual de la sala donde su colocaran.

Lámpara de petróleo

Escuela espñaola
Primera mitad del s.XX

Esta lámpara de petróleo es una muestra representativa de la artesanía española del primer tercio del siglo XX, un periodo en el que la iluminación con petróleo todavía era común antes de la generalización de la electricidad en todos los hogares. Las lámparas de petróleo no solo eran objetos utilitarios, sino también piezas decorativas que reflejaban el estilo y la elegancia de la época.  
Los detalles ornamentales reflejan las influencias estilísticas de la época, posiblemente el Art Nouveau o el Historicismo, estilos que prevalecieron en las artes decorativas del periodo.

Tapiz "La Elevación de la Cruz"

Autor: Pedro Pablo Rubens
Manufactura: Jean-Baptiste Vermillion
s.XVIII

Esta obra textil recrea el tríptico de Pedro Pablo Rubens, La Elevación de la Cruz, conservado en la Catedral de Nuestra Señora en Bruselas. El tapiz aprovecha el formato tríptico para representar un momento clave de la Pasión de Cristo, capturando fielmente la esencia emocional y artística de la pintura de Rubens.

Jean-Baptiste Vermillion, conocido también como De Lana, destacó como un tejedor relevante en Bruselas durante el siglo XVIII. Tras tomar el control del taller de Jeroen Le Clerc en 1722, obtuvo privilegios significativos que reforzaron su prestigio dentro del ámbito textil. Fue nombrado decano de su gremio en 1726, y su influencia se mantuvo a lo largo de los años, a pesar de cerrar su taller en Bruselas en 1732 y sus intentos posteriores de establecer otro en Huy hasta 1741.

Virgen con el niño

s.XVI
Óleo sobre tabla

Copia del cuadro «La Virgen y el Niño en el paisaje vespertino» de Tiziano. El original fue pintado en Venecia entre 1550 y 1560 por orden del rey Felipe II. Estuvo mucho tiempo conservado en la sacristía del Escorial . Actualmente se exhibe en la galería Alte Pinakothek de Múnich .

La composición recuerda a las composiciones de Raffaello, pero el paisaje tranquilo y el cielo son típico de la pintura veneciana. Un estilo que también influirá a El Greco. Se trata de una de las obras más directas y cautivadoras del último período del pintor. 

Calvario

Autor: Jan van Scorel
s.XVI
Óleo sobre tabla

El cuadro «El Calvario», atribuido a Jan van Scorel y datado en el siglo XVI, es una obra de gran intensidad emocional y detallismo. En esta tabla se representa la crucifixión de Cristo con una composición equilibrada. Las figuras de la Virgen María, María Magdalena y San Juan muestran un meticuloso trabajo en sus vestimentas y expresiones, resaltando la habilidad de Van Scorel en capturar la humanidad del momento. El uso del color y la luz contribuye a enfatizar la solemnidad de la escena, mientras que el fondo enmarca la escena, demostrando la influencia del arte renacentista en esta obra.

Santo Entierro

s.XVI
Óleo sobre tabla

La pintura representa la escena del entierro de Cristo, con los personajes dispuestos alrededor de su cuerpo en un momento de profundo dolor y reverencia. Destacan las expresiones faciales y los gestos de los personajes, así como el meticuloso trabajo en las vestimentas. El uso del color y la luz resalta el dramatismo de la escena, mientras que el fondo con elementos arquitectónicos y naturales enmarca la composición con gran precisión, demostrando la maestría del autor anónimo.

La Ascensión

s.XV
Maestro de los Claveles
Óleo y temple sobre tabla

El Maestro de los Claveles, recibe su nombre por la flor que suele estar presente en sus obras. Vinculado al taller del Maestro de Ávila, sus tablas son ejemplos de la síntesis hispanoflamenca del siglo XV en Castilla, caracterizadas por el horror vacui, el detallismo de los brocados, y fondos con castillos y escenas urbanas. En su obra destaca la técnica cuidada y el dibujo preciso.

Predela de los apóstoles

s.XVI
Óleo sobre tabla

La predela es una sección horizontal que se ubica en la parte inferior de un retablo. Habitualmente se encuentra dividida en cajas o «casamentos»; y se utiliza para complementar las escenas del retablo principal con imágenes de un formato más pequeño. 

En esta predela se representa, de izquierda a derecha, a: San Andrés, San Bartolomé, San Pedro, San Pablo, Santiago y San Juan. De este último destaca la iconografía elegida (copa de la que emerge un dragón), la cual fue prohibida por el Concilio de Trento. Un detalle que, no solo confirma la datación de la obra, sino que también resalta su importancia en el registro histórico de la iconografía religiosa.

Corona de la Virgen de la Fuencisla

s.XVI
Diseño: Florentino Trapero
Orfebre: Otero y Riopérez

La Corona de Nuestra Señora de la Fuencisla es un símbolo de la realeza y santidad de la Virgen María. Su uso en imágenes marianas tiene sus raíces en la práctica de coronar figuras sagradas como muestra de veneración. Una tradición que se consolida en la Edad Media y el Renacimiento, cuando se busca resaltar la importancia y el carácter divino de las figuras religiosas. En la actualidad, continúa utilizándose, junto con la del Niño, para adornar a la Virgen durante la Semana Santa en Segovia

Cruz procesional

s.XVI
Orfebre: Antonio Oquendo

La cruz procesional simboliza la redención, el sacrificio de Cristo y su victoria sobre la muerte. . A nivel estructural tiene 3 elementos: vástago, macolla o nudo, y cruz. Puede denominarse también CRUZ ALZADA, que hace referencia a las cruces procesionales que se sujetan con una vara.

Rostrillo

s.XVIII
Orfebre: Lorenzo Cantero

Adorno que se coloca alrededor de la cara de las imágenes de la Virgen. El origen del rostrillo se encuentra en el complemento que usaban las mujeres para enmarcar su rostro y tapar el pelo. En el s.XVI se asocia a las viudas. Posteriormente, la escultura religiosa adopta este adorno para mostrar el luto de la Virgen por la muerte de su Hijo.

Esta pieza procede de la iglesia de San Miguel Arcángel (Segovia).

Naveta

s.XVI
Orfebre: Diego de Olmedo

Habitualmente se colocan en el altar, cerca del sagrario o del lugar donde se conserva el Santísimo Sacramento. Su forma de barco en la liturgia católica está motivada por su simbolismo. Representan la Iglesia como una embarcación que guía a los fieles hacia la salvación. Durante la Eucaristía, se utilizan junto con el incensario para quemar incienso, simbolizando la oración ascendiendo al cielo.

Cruz procesional

s.XIV

Destinada a presidir las ceremonias más importantes y encabeza procesiones, entierros, así como las diversas celebraciones en que participa la comunidad católica. Se inciensa por ser signo de Salvación. Esta pieza posee alma de madera sobre la que se adhieren las chapas de plata, blanca o dorada, mediante clavos. A nivel estructural tiene 3 elementos: vástago, macolla o nudo, y cruz.

Asunción de la Virgen

s.XIII

Altorrelieve policromado en alabastro datado del siglo XV perteneciente a la escuela inglesa. En él se representa la Asunción de la Virgen. María es elevada al cielo por ángeles, lo que simboliza su santidad y conexión celestial. La posición de sus manos en oración, denota humildad y aceptación de la voluntad divina. La corona enfatizan su realeza y pureza; y la aureola, su santidad y presencia divina.

San Mateo

s.XV

Esta escultura en alabastro de San Mateo, uno de los cuatro evangelistas, es obra de Sebastián de Almonacid del siglo XV.
 
En ella se observa a Mateo con dos de sus identificadores principales: el libro del Evangelio, y un ángel, su elemento antropomorfo. Almonacid, maestro de la transición gótico-renacentista, plasmó en la pieza la sobriedad y la humanidad propias del realismo nórdico. 

Arcángel San Gabriel

s.XVIII

Conocido como el mensajero de Dios. Simboliza la revelación y la verdad. Gabriel inspira a los fieles a escuchar su intuición y mensajes divinos, representando la comunicación, la esperanza y la fuerza.

Capitel

s.XIII

Capitel del siglo XIII, tallado en piedra caliza y de autoría anónima, que ilustra tres episodios clave del cristianismo. Un hecho que sitúa esta pieza como ejemplo de la narrativa visual medieval y el simbolismo religioso de la época.

  1. La Anunciación, en la que destaca el arcángel Gabriel mientras revela a María su destino como madre del Mesías.
  2. Tentación de Jesús, cuando rechaza a Satanás en el desierto.
  3. San Pedro portando las llaves celestiales, un presagiando de su liderazgo en la Iglesia. 

Capitel

s.XIII

Adornado con arpías y aves del paraíso. Las primeras simbolizan la lujuria y los vicios terrenales según la moralidad cristiana medieval.

A nivel iconográfico combina rostro humano, cuerpo de ave, pezuñas de caprino y cola de serpiente. Esta última la diferencia de las sirenas y refleja la influencia de la iconografía clásica. La capucha remite a los infieles, en particular a los musulmanes, en el contexto de las cruzadas.

Se trata de una pieza que testimonia la didáctica visual de la época y que instruía sobre el pecado y la redención.

Silla de caderas

Escuela española
Primer tercio del s.XX

También conocida como florentina, dantesca o jamuga. Se trata de un asiento plegable de doble tijera, que surge en Italia durante la Baja Edad Media, como resultado de la evolución de la silla de tijera. Sin embargo, esta tipología también es común en otros países europeos. En algunos de ellos fueron asientos de honor hasta el siglo XVII.
Progresivamente pierden importancia en favor de las sillas de brazos, pero durante el siglo XIX y XX vuelven a producirse por considerarse una producción típica española. Este ejemplar imita las originales de época renacentista y posee una gemela en las colecciones del Palacio Episcopal.

Entredós

Estilo imperial
Segunda mitad del s.XVIII

El origen de este mueble se sitúa en Francia en el siglo XVIII. Se trata de un armario bajo con puertas al frente y, generalmente, de poco fondo. Su nombre procede de su ubicación más habitual, los paños de pared entre ventanas. Solían producirse en parejas y tuvo gran aceptación durante el siglo XIX.
En el centro de las puertas de este entredós hay dos escenas pintadas sobre sendas placas de porcelana. En ellas se representan arquitecturas de carácter popular. El resto del frente presenta diferentes motivos en bronce dorado a fuego.

Épergne

Escuela española
s.XIX-XX

Desde el siglo XVII se disponen en la mesa diferentes elementos que progresivamente han adoptado una función meramente decorativa. Entre ellos se encuentran los centros de mesa, el frutero o el conocido como “épergne”. Este último fue introducido desde Francia en el s.XVIII y solía utilizarse para contener cualquier tipo de comida o postre. Las argollas situadas bajo los leones alados de sus extremos podrían indicar que, inicialmente, estaba configurado por otros elementos.

Capitel

s.XIII

Decorado con arpías y aves del paraíso. Las primeras simbolizan la lujuria y los vicios terrenales en la moralidad cristiana medieval. A nivel iconográfico combinan rostro humano, cuerpo de ave, pezuñas de caprino y cola de serpiente. Este último atributo las diferencia de las sirenas y refleja la influencia de la iconografía clásica. La capucha remite a los infieles, en particular a los musulmanes, en el contexto de las Cruzadas. Se trata de una pieza que testimonia la didáctica visual medieval, que instruía sobre el pecado y la redención.